Ciertamente sorprende que la “era de la comodidad y el entretenimiento” hayan personas, familias, e incluso jóvenes, dispuestos a vivir una vida de total entrega y sacrificio por amor a Jesucristo.
El domingo tuvimos el privilegio de compartir un culto al Señor con parte de la familia Wilcox. Fue extraordinario ver el trabajo que están desarrollando tanto en Mozambique (abriendo hogares para niñas abandonadas) como en Tailandia (trabajando con niños enfermos de SIDA). Contaban -con toda la convicción y seguridad con la que se puede hablar- de los milagros en África. Dios sanando a ciegos, cojos, y todo tipo de enfermedades. Niños que, tocados por el poder de Dios son usados para impactar las aldeas donde viven. Casas de barro con techo de paja, duchas improvisadas con cuatro chapas y poco más. En fin viviendo en el umbral de la pobreza pero enriqueciendo (como diría Pablo) a muchos 2 Corintios.6.10.Es vital anhelar al Espíritu Santo en un tiempo donde lo importante es que Dios se haga presente en cada momento de nuestra vida. Con Dios actúa la ley de la reciprocidad. Hay que vivir enteramente para Él. Aprendamos de esta familia. Veamos cada necesidad como una ocasión para que el cielo gobierne la tierra. Benditos los anónimos que trabajan con fidelidad en lugares remotos donde no hay cámaras, ni revistas, ni páginas web. Éstos sólo tienen y dependen del Espíritu Santo.
| < Prev | Próximo > |
|---|




